La Gigantona de León. Tradición oral y política nicaragüense

Los gigantes y cabezudos constituyen una tradición desde la Edad Media en muchos pueblos de la Península Ibérica (gigantonas, gigantones, gigantillas, cabeçudos, gegants, nanos, cabuts, capgrossos, cabets, etc.). A León, antigua capital de Nicaragua, los gigantes llegaron con la Conquista. Aquí el folclore europeo se hizo mestizo, se mezcló y se enriqueció con otras danzas populares indígenas.

Las comparsas anuncian fiesta callejera durante los meses de noviembre y diciembre. Lucen especialmente la víspera de La Purísima (8 de diciembre) con La Gritería, la fiesta mayor de Nicaragua, cuando el pueblo de León se adorna con altares y los niños gritan “¿Quién causa tanta alegría?  ¡La Concepción de María!”; a cambio reciben dulces y refrescos. Es una fiesta que se remonta a principios del siglo XVIII (1).

Incluso si uno no participa directamente del festejo, los tambores de La Gigantona invitan a salir a la calle, aunque sólo sea a mirar. Cada comparsa la forman al menos cinco personas, muchas veces miembros de la misma familia, ya que esta tradición se pasa de padres a hijos y los muñecos se heredan. El padre suele hacer de coplero o de gigantona, uno de los niños baila de enano cabezón. Hay tres tamboreros que tocan por lo menos dos ritmos: uno de marcha y llamamiento, conocido como paso camino, cuyo ritmo es más pausado y acompasado; y otro de baile ritual, que es más rítmico.

La gigantona leonense es una señora enorme de unos tres metros que representa a la dama española. Es corpulenta, pechugona y estrecha de cadera. Va vestida con una larga falda de volantes colorida y un huipil estampado, lleva diadema de papel de celofán o sombrero y va ricamente enjoyada: pendientes de hojalata, collar de semillas de varias vueltas, pulsera y anillos. La cara, de barro cocido o papel maché, está pintada de rosa pálido y los labios encarnados. Grandes ojos y pestañas iluminan el rostro mostrando sorpresa. Tradicionalmente su cabeza se elaboraba con jícaro y el cabello de pelo de animal, cordeles o pita. Su cuerpo se armaba con madera y bejuco. Actualmente, además de palo (madera) se utilizan plásticos, cartón, latas y fibras sintéticas para la vestimenta.

El enano cabezón representa al indio, su enorme cabeza era elaborada de bambú y bejucos y vestía taparrabos. Hoy viste un saco (chaqueta) y su cara recuerda a un personaje de principios de siglo. Según me cuenta la Reyna, una artesana que elabora máscaras, el bigote es un homenaje a Rubén Darío.

El coplero o paje canta versos tristes o para reír, los hay con mensaje social o que improvisan sobre cualquier asunto político. Algunos trovadores inventan versos sencillos pero muy creativos, otros imitan las coplas aprendidas y las elaboran. Todos conectan con su público. El coplero lleva la cara cubierta con una máscara, esto se debe a que en tiempos coloniales era un indio disfrazado quien participaba en ese ritual. Sus versos ridiculizaban y humillaban al español e invitaban a luchar contra su dominio, se cubrían la cara para protegerse de posibles represalias. La máscara era antes de cuero, ahora también las hay de papel maché o simple cartón. El coplero también lleva capirote y una varita para dirigir el baile de la gigantona y a los músicos. Viene a ser un maestro de ceremonias que pausa el ritmo, decide los silencios, cuándo empieza y termina el baile y la música, se despide y saluda a los espectadores. De él depende que el público esté entretenido y lo pase bien.

Otro acompañamiento en el baile de la gigantona son los faroles o estrellas que iluminan las comparsas. Antiguamente se elaboraba la iluminación de manera artesanal, ahora se integran las bombillas eléctricas, una pena porque le quita parte de la magia. Espero que no incorporen la megafonía porque eso sí que estropearía el rito tradicional.

El Baile de la Gigantona forma parte del patrimonio cultural nicaragüense, es una forma de sentir, de emocionarse, de soñar e imaginar, de reír. Utilizan un mecanismo alejado de toda tecnología y un lenguaje afectivo, entre grotesco y cómico, para expresarse. Esta tradición tiene un código propio, una simbología de gestos, el de la tradición, que es popular, abierta y participativa.

El Laborío y Sutiaba, barrios populares de León, son quienes mejor han conservado la tradición del baile de gigantonas (2). Desde 1992 los gigantoneros de León se han unido como Asociación Cultural Folklórica bajo el nombre “Viva León Jodido” con el fin de consolidar la cultura y garantizar que esta tradición prevalezca.

No entiendo mucho de política nica, pero os cuento que estos días sólo he visto carteles rosas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), “cristiano, socialista y solidario” (comillas muy necesarias). El domingo en León los partidarios del Presidente Daniel Ortega sacaron gigantonas y tambores para animar su voto. La dama española lucía carteles de campaña y los tamborileros camisetas con el lema “Amor, Paz y Vida”. No es la primera vez  que veo la tradición oral al servicio político. En la India, el maharajá de Benarés usa la ramlila, que narra las hazañas de un príncipe, para legitimar su poder. Oigo atentamente las coplas del paje (“señoras y señores una historia muy triste la que les voy a contar, un marido desalmado de una niña fue abusar…”) y hago la conexión con el tema (anti-aborto) de la niña menor violada que, según me cuentan (3), ha sido de los más controvertidos en esta campaña electoral. Imagino que no son casuales estas coplas.

Notas:

(1) De esta fiesta me habló mi amiga María Esther Chamorro al poco de llegar a El Salvador. Aquí un artículo que escribió sobre esta fiesta:

http://www.uca.edu.sv/deptos/letras/enplural/archivo/a2n1/articulos/art05.htm

(2) El escritor nicaragüense Sergio Ramírez explica  el contexto social de La Gigantona:

http://www.casadelasamericas.com/publicaciones/revistacasa/223/sergio.htm

(3) Me lo cuenta mi amiga Mildred Largaespada, periodista nicaragüense, en su blog 1001 tópicos:

https://milyuntropicos.wordpress.com/2011/11/02/elecciones-2011-nicaragua/

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9 thoughts on “La Gigantona de León. Tradición oral y política nicaragüense

  1. riiiiiiiiiiiico. un supertrabajo de documentación on the spot. conciso, lucido y afectivo (me gusta ese termino cuando lo aplicas al lenguaje). unas bonitas y elocuentes imagenes del baile y el entorno. sobre la politica nica (que yo si que no conozco para nada) en principio no me disgusta que vampiree tradiciones. que siga siendo util es el mejor sintoma de su salud. felicidades por el post

    1. Efectivamente, en Bengala los patuas también usan los rollos de pintura (pat) para hablar sobre el SIDA y otros temas sociales y políticos.

  2. siiiiiiiiiiiiiii leon es un lugar muy bello con personas mables y q saben d su propia cultura.
    Tambien esta investigacion o documentacion sirve para los trabajos de nosotros lold jovenes que no sabemos de la cultura leonesa.

  3. Donde puedo encontrar el escrito de Sergio Ramírez sobre el contexto social de La Gigantona? No funciona el enlace. Me lo podría enviar a mi correo electrónico?

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