Festival de Cine de la India en San Salvador

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Llega a San Salvador un ciclo de cine indio que podremos disfrutar del 18 de febrero al 10 de marzo en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA) gracias a la Embajada de la India en Panamá y la Secretaría de Cultura de El Salvador que han organizado el evento.

Próximamente se celebrarán los 100 años de cine en la India. Fue el 21 de abril de 1913 cuando Dadasaheb Phalke estrenó la primera película muda de la India, Raja Harishchandra, basada en una historia de la épica Mahabharata. En los años 20, el cine indio ya había desarrollado una estructura industrial relevante. El sonoro llegó en 1930.

La India lleva produciendo una media de mil películas anuales desde los años 70, más que lo que producen todos los países europeos juntos y cuatro veces más que Hollywood. Unos doscientos films al año son en hindi, la lengua mayoritaria, y se producen en Bombay. De Bombay viene Bollywood, el nombre por el que se suele conocer el cine indio. El cine fue uno de los soportes que contribuyó al nacimiento del nacionalismo indio después de la Independencia (1947).

Cualquier cifra relacionada con la industria cinematográfica en la India es enorme y resulta chocante al que no está acostumbrado a oírlas: quince millones de espectadores diarios, 5 millones de empleos, unas trece mil salas de cine y un presupuesto en torno a los doscientos mil dólares por película, aunque también las hay de cincuenta mil dólares.

La presencia cultural del cine indio va más allá de las fronteras políticas del subcontinente, desde Rusia al Norte de África y del Caribe a las islas Fiji. El cine indio se ha convertido en “el cine” de muchos países que no han podido desarrollar su propia industria cinematográfica por motivos económicos, sociales o culturales. Actores y actrices como Amitabh Bachhan, Madhuri Dixit, Shah Rukh Khan, Kajol o Aamir Khan son mucho más conocidos que cualquiera de los protagonistas de Hollywood en lugares como Indonesia o Mozambique. En Latinoamérica las películas indias tienen también mucho éxito, sobre todo en México, Argentina y Perú.

Las películas de Bollywood narran historias trazando una línea que desciende del ritual y el mito, el folclore y los cuentos tradicionales. Igual que Hollywood fantasea con mitos del futuro (Superman, E.T., etc.), el cine de Bollywood lo hace con elementos míticos del pasado, de la cultura popular, los cánones de su estética y los valores tradicionales de su sociedad.

El cine popular se ajusta a unas convenciones específicamente indias que se alejan del modelo de representación occidental: (1) son películas mucho más largas, duran entre dos y tres horas; (2) pretenden crear un mundo de fantasía a diferencia del cine de autor (Satyajit Ray, Mrinal Sen, Ritwik Ghatak, Govindan Aravindan, Adoor Gopalakrishnan, Girish Karnad, etc.) realista ; (3) la actuación puede parecernos exagerada, más teatral y manierista de lo que estamos acostumbrados, puesto que el cometido del cine popular es implicar a la audiencia lo máximo posible. (4) Todos los aspectos de la experiencia fílmica son melodramáticos; (5) siempre incluyen amor, humor y peleas y (6) unos personajes que corresponden a un cliché (el bueno, el villano, el cómico, etc.). (7) La música, el canto en playback y la danza son centrales en la película y forman parte de la narrativa,  para expresar emociones y situaciones que surgen de la vida diaria y para crear espectáculo.

De las películas que se ofertan en este ciclo hay que destacar Sholay (Ramesh Sippy, 1975), para muchos la mejor película hindi y sin duda una de las que más éxito ha tenido. Sholay lanzó a la carrera a la gran  estrella del cine indio Amitabh Bachchan y refleja el contexto de los años del periodo de Emergencia, cuando Indira Gandhi suprimió elecciones y derechos civiles. En Sholay, el concepto del honor se usa de forma brillante, la injusticia se combate con honor: Thakur Baldev Singh, un ex-policía, contrata a Jai y Veeru, dos pilluelos, para vengarse de Gabbar, el villano. En principio, Jai y Veeru se involucran en el asunto como mercenarios, esperando abandonar a su “jefe” a la primera de cambio. Sin embargo, los acontecimientos fílmicos de este western hacen que los personajes se involucren hasta el fondo y la venganza acabe siendo una historia personal. El uso de la violencia se legitima con la moral tradicional y con alusiones a la filosofía gandhiana de forma que parece aceptable.

Umrao Jaan (J.P. Dutta 2006, con Aishwarya Rei como protagonista) es un re-make de la película de Muzaffar Ali (1981), un clásico del género cortesano. Presenta la historia de una niña raptada y vendida en los bazares de Lucknow por una venganza a su padre. La niña aprende literatura, música y danza kathak en el burdel (kotha) de Khanum Sahib (interpretada por Shabana Azmi, uno de los rostros más conocidos del cine de autor indio) que le servirán para entretener a los hombres en su vida aunque a ella le interesará exclusivamente uno, el hijo del Sultán (Abhishek Bachchan), de quien se enamora perdidamente. En esta película, como en todas las del género cortesano, abundan los espejos y los elementos voyeurísticos,  la mujer como objeto de deseo y espectáculo, que refuerzan el poder masculino.

Guru está dirigida por el tamil Mani Ratnam, que cuenta con excelentes películas como la trilogía sobre el tema del terrorismo  Roja (1992), Bombay (1995) y Dil Se (1998). La banda sonora es de A.R. Rahman, el mejor compositor del país, ganador de varios premios internacionales (Oscars, Grammy, BAFTA, etc.) y está protagonizada por los mismos actores, Abhishek Bachchan, que recibió excelentes críticas por su representación, y Aishwarya Ray. Él es el hijo de Amitabh Bachchan, el actor más querido de la India y ella Miss Mundo, la actriz mejor pagada y en estos momentos la más internacional, son pareja en la vida real. Narra la vida de un empresario desde sus orígenes hasta construir un gran imperio textil, es un retrato del capitalismo en la India moderna.

Lagaan (Ashutosh Gowariker, 2001), nominada a Mejor Película Extranjera en los Oscar, fue un éxito internacional y narra una historia  sobre cricket, el deporte nacional, en tiempos coloniales. Está producida y protagonizada por Aamir Khan, uno de los actores más comprometidos y que mejor escoge sus papeles. La comedia 3 idiots (Rajkumar Hirani, 2009), que narra la vida de tres jóvenes inventores,  también está protagonizada por él.

Siete películas ofrecen lo mejor del género romántico que domina últimamente en éxitos de taquilla tanto en la India como afuera. Tres de ellas, escritas y producidas por Yash Chopra y su hijo Aditya Chopra, y protagonizadas por Shahrukh Khan, el actor más popular después de Amitabh Bachchan, y cuatro grandes actrices: Dilwale Dulhania Le Jayenge (1995), con Kajol; Mohabbatein (2000), con Aishwarya Rai; y Veer Zara (2004), con Preity Zinta y Rani Mukerji. Karan Johar, el director que más éxito tiene entre la diáspora india está detrás de otras tres películas como director, guionista o productor, Kuch Kuch Hota Hai (KKHH, 1998), su debut cinematográfico; Kabhi Khushi Kabhie Gham (KKKG, 2001), un drama romántico y familiar y Kabhi Alvida Naa Kehna (KANK, 2006), todas ellas protagonizadas por el mismo Shahrukh Khan. La sexualidad no es explícita en las películas románticas indias, pero está siempre presente con sugerencias, insinuaciones, signos codificados y símbolos  que muchas veces se asocian a los números musicales (la pareja que desaparece detrás de los arbustos, una lluvia torrencial que los empapa, etc.), todo más sutil que en  Hollywood.

He visto todas las películas que van a proyectar, excepto cuatro, Guzaarish (Sanjay Leela Bhansali, 2010), una película romántica protagonizada por Hrithik Roshan, uno de los mejores bailarines de Bollywood, y por una Aishwarya Rai muy flamenca; Jodhaa-Akbar (Ashutosh Gowariker, 2008), una película “histórica” con la misma pareja de actores; Dabangg (Abhinav Kashyap, 2010)una película de acción; y Taare Zameen Par, el debut de Aamir Khan como director (2007). Todas ellas han recibido excelentes críticas en la prensa india. No me las voy a perder.


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2 thoughts on “Festival de Cine de la India en San Salvador

  1. El lunes fui a ver “Guzaarish” y no está en horario de 9 de la noche. Para los que han entendido como yo (y otras 30 personas) que hay dos sesiones, a las 6 y a las 9 están equivocados. Hay una única sesión por la tarde.
    Ayer fui a ver “Taare Zameen Par” (sobre un niño con dislexia y un profesor, Aamir Khan, que le ayuda a afrontar sus problemas), los subtítulos son horribles, con decir que traducían “bacche” (niños) por “cabritos”… 🙂

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