Ngunwi, Zanzíbar, Tanzania

El archipiélago de Zanzíbar se compone de dos islas grandes, Unguja (o Zanzíbar) y Pemba, y numerosos islotes. Las islas principales están muy pobladas y cultivadas, especialmente de clavos y otras especias que han hecho que Zanzíbar se conozca como la Isla de las Especias. Además de visitar Stone Town, una ciudad monumental y bella, uno de los mayores atractivos de Zanzíbar es bucear en sus aguas, pues la diversidad de coral, peces y vida marina es una de las más ricas del Índico.

Nuestros hijos querían sacarse el permiso de buceo PADI (Open Water Diver) y a nosotros nos apetecía volver a bucear, así que pedí varios presupuestos y nos decantamos por la playa de Ngunwi, en la costa norte. Desde el primer momento me llamó la atención el centro de buceo Spanish Dancer Divers, quizás por el nombre, esa babosa marina de tan bellos colores que parece en el agua una bailarina de flamenco. Todo un acierto. Los instructores (Chris, Claudia, Mohammed…) y el personal del centro (Shee) son muy amables y profesionales y el ambiente es muy agradable. Allí nos dijeron que el dueño era un español que había salido en un programa de Españoles en el Mundo.

La verdad es que uno duda mucho si apuntar a sus hijos (12 y 10 años) a un curso de buceo, pues no deja de ser un deporte de riesgo, aunque sin apenas accidentes. Da cosilla cuando los  ves tan pequeños bajando a más de 10 metros, con una botella que abulta más que sus cuerpecitos, pero ellos lo han disfrutado muchísimo y estaban felices. Durante los cuatro días que dura el curso nunca pidieron conectarse a Internet, puro estudio y clases por la mañana, prácticas por la tarde y en los ratos libres, castillos en la arena, nadar en la playa, correr y saltar, apuntar en su nuevo librito los peces que habían visto… ¡cuánta energía!

La playa de Nungwi es espectacular, de arena blanca y agua azul turquesa, totalmente transparente. Cerca de la playa, solo con la careta y el tubo, ya puedes ver corales y peces de todos los colores. La puesta de sol es hermosa y darte un baño al atardecer cuando pasean los dhows, antiguos barcos de pesca árabe, una experiencia única.

Los sitios de buceo más interesantes están muy cerca de Nungwi, lejos de Stone Town y alrededor de la isla Mnemba (unos 40 min. en barco desde la playa). Las tortugas verdes y Hawsbill anidan en Unguja, puedes verlas cerca del faro de Ngunwi rodeadas de peces sargento rayados.

Las ballenas jorobadas y cachalotes pasan entre el continente y el archipiélago entre agosto y octubre; los tiburones ballena migran entre enero y marzo y regresan entre octubre y diciembre, (¡habrá que volver a verlos!).

Si no te gusta el submarinismo, Nungwi es un lugar ideal para descansar y disfrutar de la playa, el pequeño puerto pesquero cerca del faro, el fútbol y el vóley-playa por las tardes,  los masais vendiendo suvenires a los chao-chao (así llaman los isleños a los miles de italianos que aterrizan en los resorts de la isla), las mujeres echando las redes en la playa mientras cantan…

Además se come de cine. Desayunábamos todos los días un jugo de maracuyá y un gran plato de fruta en el hotel Ngunwi Inn, papayas, bananas y los mejores pomelos rosados (taronjas) que he probado en mi vida, nada amargos. A medio día curry de verduras o de pulpo. El arroz, las verduras y el coco abundan en la dieta de la isla. Todo cocinado con la gran variedad de especias que dan fama a la isla y un toque especial a la comida.  Por la noche, barbacoa de pescado en el chiringuito Baraka (calamares, atún pez espada, etc.). Los camareros, Alí y Juma, ya nos conocían y nos han tratado de maravilla.   ¡Y es que bucear da un hambre de lobo (marino)!

Es fácil ver en Zanzíbar delfines tornillón (Stenella longirostris) y nariz de botella (Tursiops truncatus), nosotros los vimos de camino a Mnemba y luego nos desplazamos a Kizimkazi, un pueblo de pescadores que te llevan a nadar con ellos. Ese día había mala mar y nos costó encontrarlos, pero es una experiencia emocionante y a los niños y a nosotros nos encantó. Vas en una pequeña barca con tu careta y tubo mar adentro y cuando el capitán los ve, te pide que saltes y ¡a nadar tras ellos!

De camino a Kizimkazi pasas por el bosque Jozani, área natural protegida, donde queda el mayor bosque de Zanzíbar y se pueden ver monos azules y colobos rojos, especie endémica de la isla de Unguja en peligro de extinción, se caracterizan por no tener pulgar (como todos los monos colobos), por tener un mechón de color rojo en la espalda y por no poder comer fruta ya que no la pueden digerir.

Estamos encantados con estas vacaciones y deseando volver.

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2 thoughts on “Ngunwi, Zanzíbar, Tanzania

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