“Teza” de Haile Gerima (2008)

Ayer vi Teza (Rocío, 2008) del director y guionista Haile Gerima, la primera película etíope que realmente he disfrutado.

Teza, protagonizada por el actor Aaron Arefe, cuenta en varios flashbacks la vida de un médico, el doctor Anberber, que, de joven, vive en la Alemania del Este y es simpatizante de las ideas marxistas. Regresa a Adís Abeba durante el régimen comunista de Mengistu Haile Mariam (en el poder entre 1974 y 1991) para trabajar en un laboratorio como patólogo, con las buenas intenciones de servir a su país y ayudar a su gente. Se encuentra con una Etiopía dominada por unos líderes revolucionarios que desprestigian a los intelectuales y científicos y actúan como verdaderos mafiosos. Después de presenciar el asesinato de un gran amigo, Anberber vuelve a la Europa comunista donde se enfrenta a un ataque racista. Destrozado y desilusionado, regresa a su país y busca refugio y confort en su madre anciana y en la gente de su aldea.

Es una película con un tema muy global, el de la frustración del idealismo político. En muchas cosas me ha recordado al libro de Maaza Mengiste, Beneath the Lions Gaze, ambientado en la misma época. Ambos, película y libro, muestran la violencia desmesurada del régimen del DERG contra los mismos paisanos y camaradas que cuestionan la autoridad. Teza explora también la violencia contra las mujeres en la sociedad rural que, por una parte, garantiza protección y cariño a los suyos, y por otra, castiga cruelmente a aquellos/as que rompen involuntariamente las reglas y tradiciones. Otro de los temas es el de la diáspora etíope y el racismo al que se enfrentan en Europa.

Haile Gerima nos recuerda que solo con la educación se supera la ignorancia y se evitan el racismo y los abusos de poder.

Otras críticas de la película:

Ruth McCann, Profile of Local Filmmaker Haile Gerima, Washington Post (21/09/09).

Larry Rohter, For Filmmaker, Ethiopia’s Struggle Is His Own. Haile Gerima’s Films Mirror Ethiopia’s Struggle, NY Times (29/03/10).

 

 

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Mi primera película etíope: Sost Maezen

Triángulo (en amariña Sost Maezen, inglés Triangle, Theodros Teshome, 2012), la primera película etíope que veo, es una de las más taquilleras de la corta historia del cine en este país, que no tiene más que 20 años (me refiero a películas hechas en Etiopía no de directores etíopes en el extranjero), y para algunos críticos, la mejor.

La película narra el difícil y doloroso trayecto de un grupo de inmigrantes rumbo a los Estados Unidos y desarrolla una historia de amor entre uno de los etíopes, Kaleab (Solomon Bogale), y una joven de Eritrea, Winta (Mahder Assefa). En el camino pasan todo tipo de adversidades: durísimas condiciones climáticas cruzando el desierto de Libia y el Mediterráneo hacia la costa siciliana; violencia y engaño por parte de los “coyotes” árabes, italianos y mejicanos, enfermedades y muertes. La película me recordaba a Silent Cargo (Adam Azimov, 2011), también sobre inmigración ilegal en penosas condiciones.

El director y guionista Theodros Teshome es un apasionado del cine de Bollywood y un experto en efectos especiales y ambas cosas se notan en el film: efectos ópticos en el desierto y en el mar, canciones en la película (aquí sin baile), primeros planos acompañados de largos monólogos, patriotismo, heroísmo y estereotipos.

Después de sufrir todas las calamidades posibles que uno pueda encontrarse como emigrante, la película da un giro al final con el avance de lo que será la segunda parte (es una trilogía, como su título indica), en la que parece que podremos ver cómo estos personajes experimentan un cambio radical en su vida americana.

Triangle, 2012

Alfredo Landa. Atraco a las tres (actividad ELE) y otras películas.

Se ha muerto Alfredo Landa, un actor al que le tengo simpatía por tres películas, Los santos inocentes (Mario Camus, 1984, adaptación de la novela de Miguel Delibes), quizás la mejor de ellas, que transcribí en 2004 para la Embajada de España en Vietnam. Transcribir los diálogos, no traducirlos (mi vietnamita no daba para tanto). Eso significa que tuve que ver cada escena veces y veces hasta copiar palabra por palabra todos los diálogos (5885 palabras exactamente, y eso que no hablan mucho en la película). Todo ello con el fin de pasar la censura (sin comentarios).

La película se sitúa en la Extremadura de los años sesenta. Se anuncia la llegada de la señora Marquesa al cortijo regentado por Don Pedro. Paco, el Bajo, es trasladado desde La Regla a la Casa Vieja, cerca del pueblo. Le acompaña su familia: Régula, su esposa, Azarías, el cuñado, y sus tres hijos, Quirce, Nieves y la Niña Chica. El señorito Iván, un gran aficionado a la caza, cuenta siempre con Paco para seguir manteniendo su fama en todas las batidas que organiza. Paco es el mejor:

PACO: Yo flaqueaba en La Carra y un día se me presentó el Ivancito con una escopeta vieja y me dice: “Mete y saca los cartuchos por los cañones de escopeta cincuenta, cien veces, hasta que te canses… y si lo logras ser el más rápido, con tu olfato y tu memoria, no habrá nadie en el mundo que te eche la pata como “secretario””. Y al cabo de un mes, voy y le digo: “Ivancito, hijo, en un amén te saco y te meto los cartuchos de la escopeta”. “Eso hay que verlo, Paco, no seas presumido”. Y cuando le hago la demostración: “Esto marcha Paco, no lo dejes, sigue entrenándote”. Y yo por la noche “ris ras, ris ras”, y tu madre se impacientaba: “Estás tonto, Paco, ¿estás tonto o qué te pasa?. Empezó la caza de muy niño, la señora decía que era una locura, de día de noche, en invierno, en verano, y en el año 43, en el ojeo del día de la Raza, el Ivancito entre los tres primeros, ¡algo nunca visto!. Había veces que tenía tres y cuatro pájaros sueltos en el aire, ¡increíble! y era un crío, con trece años mal cumplidos,… codeándose con Tera, y al lado de los mejores escopetas de Madrid. Ya entonces se había acostumbrado a mi compañía de caza…

Las fiestas se suceden en la Casa Grande, la Marquesa continúa siendo muy espléndida con sus criados, se celebra por todo lo alto la Primera Comunión de su nieto. Don Pedro tiene problemas con la coquetería de su mujer, doña Purita, y el señorito Iván sale una y otra vez de caza. Sus amigos únicamente ven a la familia de Paco como una imagen típica de la zona (costumbrismo cinematográfico). Un día Paco se rompe una pierna al caerse de un árbol, esto irrita a Iván, que no le permite recuperarse y le arrastra a nuevas cacerías hasta que Paco no se puede mover. Los siguientes días de caza se vuelven contra Iván, que no consigue ninguna presa. Prueba a Quirce y no le sirve; no tiene la destreza de su padre. Se lleva a Azarías y aunque lo hace mejor, no le parece tan bueno como Paco.

Paco es un sabueso que obedece a Iván de una manera servil, uno más de su jauría. Un retrato espeluznante y estremecedor de la España profunda.

La otra película que me gusta de Landa es “Atraco a las tres” (José María Foqué, 1962), una película que llevo trabajando en clase de ELE desde 2003, cuando preparé esta actividad para un curso de formación de profesores de ELE que impartí en el Instituto Cervantes de Damasco y de Amman (“Actividades de cine en el aula de ELE: la tele, el vídeo y el ordenador”), y que acabo de publicar recientemente en la Revista RutaELE, nº 4.

RutaELE, nº 4La película es una sátira de la sociedad española de los años 50. Landa tiene un papel secundario, pero brillante. La película narra con humor negro el plan y la ejecución de un atraco en una sucursal bancaria. La actividad de ELE, diseñada para B2, consiste en ver algunas secuencias de la película e ir adivinando qué ocurrira (futuro de probabilidad). Corté las escenas que me interesaban para desarrollar la tarea con el programa Tubechop.

La tercera película que me gusta de Landa es El Crack (José Luis Garci, 1981 y 1983). Esa escena en la que se está comiendo un filete con patatas en un bar de poca monta en el Madrid de los 80, entran unos a llevarse la pasta y el detective Areta, un tipo duro al que le gusta el boxeo como a los detectives americanos, ni se inmuta. Es un homenaje al cine y a la novela negra (sobre todo a El halcón maltés de Dashiell Hammet, llevada al cine por John Huston en 1941 y protagonizada por Humphrey Bogart). La pusieron hace poco por la RTVE (al menos en el canal internacional) y la vimos Luis y yo. Nos parecía todo tan familiar y tan viejuno

Festival de Cine de la India en San Salvador

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Llega a San Salvador un ciclo de cine indio que podremos disfrutar del 18 de febrero al 10 de marzo en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA) gracias a la Embajada de la India en Panamá y la Secretaría de Cultura de El Salvador que han organizado el evento.

Próximamente se celebrarán los 100 años de cine en la India. Fue el 21 de abril de 1913 cuando Dadasaheb Phalke estrenó la primera película muda de la India, Raja Harishchandra, basada en una historia de la épica Mahabharata. En los años 20, el cine indio ya había desarrollado una estructura industrial relevante. El sonoro llegó en 1930.

La India lleva produciendo una media de mil películas anuales desde los años 70, más que lo que producen todos los países europeos juntos y cuatro veces más que Hollywood. Unos doscientos films al año son en hindi, la lengua mayoritaria, y se producen en Bombay. De Bombay viene Bollywood, el nombre por el que se suele conocer el cine indio. El cine fue uno de los soportes que contribuyó al nacimiento del nacionalismo indio después de la Independencia (1947).

Cualquier cifra relacionada con la industria cinematográfica en la India es enorme y resulta chocante al que no está acostumbrado a oírlas: quince millones de espectadores diarios, 5 millones de empleos, unas trece mil salas de cine y un presupuesto en torno a los doscientos mil dólares por película, aunque también las hay de cincuenta mil dólares.

La presencia cultural del cine indio va más allá de las fronteras políticas del subcontinente, desde Rusia al Norte de África y del Caribe a las islas Fiji. El cine indio se ha convertido en “el cine” de muchos países que no han podido desarrollar su propia industria cinematográfica por motivos económicos, sociales o culturales. Actores y actrices como Amitabh Bachhan, Madhuri Dixit, Shah Rukh Khan, Kajol o Aamir Khan son mucho más conocidos que cualquiera de los protagonistas de Hollywood en lugares como Indonesia o Mozambique. En Latinoamérica las películas indias tienen también mucho éxito, sobre todo en México, Argentina y Perú.

Las películas de Bollywood narran historias trazando una línea que desciende del ritual y el mito, el folclore y los cuentos tradicionales. Igual que Hollywood fantasea con mitos del futuro (Superman, E.T., etc.), el cine de Bollywood lo hace con elementos míticos del pasado, de la cultura popular, los cánones de su estética y los valores tradicionales de su sociedad.

El cine popular se ajusta a unas convenciones específicamente indias que se alejan del modelo de representación occidental: (1) son películas mucho más largas, duran entre dos y tres horas; (2) pretenden crear un mundo de fantasía a diferencia del cine de autor (Satyajit Ray, Mrinal Sen, Ritwik Ghatak, Govindan Aravindan, Adoor Gopalakrishnan, Girish Karnad, etc.) realista ; (3) la actuación puede parecernos exagerada, más teatral y manierista de lo que estamos acostumbrados, puesto que el cometido del cine popular es implicar a la audiencia lo máximo posible. (4) Todos los aspectos de la experiencia fílmica son melodramáticos; (5) siempre incluyen amor, humor y peleas y (6) unos personajes que corresponden a un cliché (el bueno, el villano, el cómico, etc.). (7) La música, el canto en playback y la danza son centrales en la película y forman parte de la narrativa,  para expresar emociones y situaciones que surgen de la vida diaria y para crear espectáculo.

De las películas que se ofertan en este ciclo hay que destacar Sholay (Ramesh Sippy, 1975), para muchos la mejor película hindi y sin duda una de las que más éxito ha tenido. Sholay lanzó a la carrera a la gran  estrella del cine indio Amitabh Bachchan y refleja el contexto de los años del periodo de Emergencia, cuando Indira Gandhi suprimió elecciones y derechos civiles. En Sholay, el concepto del honor se usa de forma brillante, la injusticia se combate con honor: Thakur Baldev Singh, un ex-policía, contrata a Jai y Veeru, dos pilluelos, para vengarse de Gabbar, el villano. En principio, Jai y Veeru se involucran en el asunto como mercenarios, esperando abandonar a su “jefe” a la primera de cambio. Sin embargo, los acontecimientos fílmicos de este western hacen que los personajes se involucren hasta el fondo y la venganza acabe siendo una historia personal. El uso de la violencia se legitima con la moral tradicional y con alusiones a la filosofía gandhiana de forma que parece aceptable.

Umrao Jaan (J.P. Dutta 2006, con Aishwarya Rei como protagonista) es un re-make de la película de Muzaffar Ali (1981), un clásico del género cortesano. Presenta la historia de una niña raptada y vendida en los bazares de Lucknow por una venganza a su padre. La niña aprende literatura, música y danza kathak en el burdel (kotha) de Khanum Sahib (interpretada por Shabana Azmi, uno de los rostros más conocidos del cine de autor indio) que le servirán para entretener a los hombres en su vida aunque a ella le interesará exclusivamente uno, el hijo del Sultán (Abhishek Bachchan), de quien se enamora perdidamente. En esta película, como en todas las del género cortesano, abundan los espejos y los elementos voyeurísticos,  la mujer como objeto de deseo y espectáculo, que refuerzan el poder masculino.

Guru está dirigida por el tamil Mani Ratnam, que cuenta con excelentes películas como la trilogía sobre el tema del terrorismo  Roja (1992), Bombay (1995) y Dil Se (1998). La banda sonora es de A.R. Rahman, el mejor compositor del país, ganador de varios premios internacionales (Oscars, Grammy, BAFTA, etc.) y está protagonizada por los mismos actores, Abhishek Bachchan, que recibió excelentes críticas por su representación, y Aishwarya Ray. Él es el hijo de Amitabh Bachchan, el actor más querido de la India y ella Miss Mundo, la actriz mejor pagada y en estos momentos la más internacional, son pareja en la vida real. Narra la vida de un empresario desde sus orígenes hasta construir un gran imperio textil, es un retrato del capitalismo en la India moderna.

Lagaan (Ashutosh Gowariker, 2001), nominada a Mejor Película Extranjera en los Oscar, fue un éxito internacional y narra una historia  sobre cricket, el deporte nacional, en tiempos coloniales. Está producida y protagonizada por Aamir Khan, uno de los actores más comprometidos y que mejor escoge sus papeles. La comedia 3 idiots (Rajkumar Hirani, 2009), que narra la vida de tres jóvenes inventores,  también está protagonizada por él.

Siete películas ofrecen lo mejor del género romántico que domina últimamente en éxitos de taquilla tanto en la India como afuera. Tres de ellas, escritas y producidas por Yash Chopra y su hijo Aditya Chopra, y protagonizadas por Shahrukh Khan, el actor más popular después de Amitabh Bachchan, y cuatro grandes actrices: Dilwale Dulhania Le Jayenge (1995), con Kajol; Mohabbatein (2000), con Aishwarya Rai; y Veer Zara (2004), con Preity Zinta y Rani Mukerji. Karan Johar, el director que más éxito tiene entre la diáspora india está detrás de otras tres películas como director, guionista o productor, Kuch Kuch Hota Hai (KKHH, 1998), su debut cinematográfico; Kabhi Khushi Kabhie Gham (KKKG, 2001), un drama romántico y familiar y Kabhi Alvida Naa Kehna (KANK, 2006), todas ellas protagonizadas por el mismo Shahrukh Khan. La sexualidad no es explícita en las películas románticas indias, pero está siempre presente con sugerencias, insinuaciones, signos codificados y símbolos  que muchas veces se asocian a los números musicales (la pareja que desaparece detrás de los arbustos, una lluvia torrencial que los empapa, etc.), todo más sutil que en  Hollywood.

He visto todas las películas que van a proyectar, excepto cuatro, Guzaarish (Sanjay Leela Bhansali, 2010), una película romántica protagonizada por Hrithik Roshan, uno de los mejores bailarines de Bollywood, y por una Aishwarya Rai muy flamenca; Jodhaa-Akbar (Ashutosh Gowariker, 2008), una película “histórica” con la misma pareja de actores; Dabangg (Abhinav Kashyap, 2010)una película de acción; y Taare Zameen Par, el debut de Aamir Khan como director (2007). Todas ellas han recibido excelentes críticas en la prensa india. No me las voy a perder.